¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

El café forma parte de la vida cotidiana de millones de personas. Para muchos adultos, tomar una taza por la mañana o después de comer es un pequeño ritual que forma parte de su día a día. Pero cuando hablamos de niños y adolescentes, la pregunta cambia: ¿a qué edad se puede empezar a tomar café? ¿Es malo que un niño pruebe una taza? ¿Y un adolescente? ¿El café descafeinado es una alternativa? ¿Qué cantidad de cafeína es demasiada?

La respuesta no depende únicamente de la edad. También hay que tener en cuenta la cantidad de cafeína, el tamaño de la bebida y el resto de productos con cafeína que se consumen durante el día.

En este artículo vamos a explicar qué se sabe sobre el consumo de café en niños y adolescentes, por qué la cafeína merece especial atención durante estas etapas y qué alternativas pueden utilizar quienes todavía no deberían consumir café habitualmente.

¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

No existe una edad universal a partir de la cual el café pase automáticamente de ser desaconsejable a ser recomendable. La razón es que el principal aspecto que debemos tener en cuenta no es tanto el café en sí como la cafeína que contiene.

En el caso de niños y adolescentes, las autoridades sanitarias y organismos especializados suelen recomendar evitar o limitar considerablemente el consumo de cafeína. Por ejemplo, la Academia Americana de Pediatría desaconseja el consumo de cafeína en niños y adolescentes, mientras que otras autoridades utilizan límites máximos relacionados con el peso corporal. Por este motivo, no sería correcto establecer una regla sencilla como: “A partir de los 12 años se puede tomar café”.

La realidad es bastante más compleja. Un adolescente que toma una bebida con mucha cafeína puede superar fácilmente una cantidad razonable, especialmente si además consume refrescos, té, chocolate o bebidas energéticas.

Por eso, durante la infancia y la adolescencia lo más prudente es limitar o evitar las bebidas con cafeína.

¿Los niños pueden tomar café?

En general, el café no se considera una bebida necesaria para los niños. Durante la infancia, las necesidades nutricionales son diferentes a las de un adulto y no existe ninguna necesidad de incorporar café a la alimentación. Además, el café puede aportar cafeína, que es un estimulante.

Un niño puede ser más sensible a sus efectos y experimentar:

  • Nerviosismo
  • Inquietud
  • Dificultad para dormir
  • Dolores de cabeza
  • Palpitaciones
  • Problemas gastrointestinales

Por eso, no es recomendable utilizar el café como una bebida habitual durante la infancia. Una cosa es que un niño pruebe accidentalmente un pequeño sorbo y otra muy diferente que tome café todos los días.

¿Y los adolescentes pueden tomar café?

La adolescencia es una etapa en la que el consumo de café puede comenzar a aparecer con más frecuencia.

Algunos adolescentes empiezan a tomarlo porque les gusta su sabor, otros porque quieren mantenerse despiertos estudiando y otros simplemente porque ven a los adultos de su entorno consumirlo. Sin embargo, el hecho de que una persona sea adolescente no significa que pueda consumir cafeína de la misma manera que un adulto. Los adolescentes pueden ser especialmente sensibles a la cafeína y un consumo elevado puede afectar al sueño.

Además, hay que tener en cuenta que algunos jóvenes consumen bebidas energéticas, que pueden aportar cantidades importantes de cafeína.

¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

¿Por qué la cafeína preocupa especialmente durante la infancia?

La cafeína actúa sobre el sistema nervioso central y puede aumentar el estado de alerta.

En un adulto, una cantidad moderada puede formar parte de su consumo habitual sin causar problemas. En un niño o adolescente, sin embargo, el efecto puede ser más evidente. Además, el sueño es especialmente importante durante las etapas de crecimiento.

Si un adolescente utiliza el café para estudiar por la tarde o noche y la cafeína termina reduciendo sus horas de sueño, puede generarse un círculo poco recomendable.

También existe otro problema: la cafeína puede encontrarse en muchos productos diferentes. No debemos pensar solamente en la taza de café. Un adolescente puede consumir durante el mismo día:

  • Café
  • Refrescos con cafeína
  • Té
  • Chocolate
  • Bebidas energéticas
  • Bebidas de café preparadas

Todo ello suma.

¿Cuánta cafeína pueden tomar los niños?

Aquí es importante diferenciar entre recomendación y límite máximo. No existe una cantidad de cafeína que un niño necesite consumir. La cafeína no es un nutriente necesario. Por eso, para los niños pequeños, evitar las bebidas con cafeína es una opción sencilla y prudente.

Algunas autoridades establecen límites orientativos en función del peso corporal para determinados grupos de edad, pero estas cifras no deberían interpretarse como una cantidad de cafeína que los niños deban consumir diariamente.

Además, el contenido de cafeína de las bebidas puede variar muchísimo. Una taza grande de café puede contener bastante más cafeína que un pequeño sorbo, pero también puede haber bebidas energéticas o productos que aporten cantidades elevadas.

Si tienes dudas sobre la cantidad de cafeína adecuada para un niño concreto, especialmente si tiene alguna condición médica o toma medicamentos, lo recomendable es consultar con un pediatra o profesional sanitario.

¿Cuánta cafeína pueden tomar los adolescentes?

Las recomendaciones también varían según el organismo y la edad.

En Europa, la EFSA utiliza como referencia para niños y adolescentes una cantidad de cafeína considerada sin problemas de seguridad de alrededor de 3 mg por kilogramo de peso corporal al día. Por ejemplo, un adolescente que pese 50 kg tendría una referencia aproximada de 150 mg diarios utilizando ese criterio. Esto no significa que un adolescente deba intentar alcanzar esa cantidad.

De hecho, cuanto menos cafeína consuma un menor, mejor, especialmente si se puede evitar sin dificultad. Una bebida energética grande puede acercarse considerablemente a esa cantidad, dependiendo de la marca y del tamaño. Por eso es tan importante revisar las etiquetas y no fijarse únicamente en el café.

¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

¿Cuánta cafeína tiene una taza de café?

No todas las tazas contienen la misma cantidad. Una taza pequeña de espresso puede contener alrededor de 60-80 mg de cafeína, mientras que un café filtrado grande puede contener una cantidad similar o incluso superior. Además, la cantidad depende del tipo de grano, la cantidad utilizada y el método de preparación.

De forma orientativa:

BebidaCafeína aproximada
Espresso pequeño60-80 mg
Café filtrado80-120 mg
Café soluble50-90 mg
DescafeinadoCantidad pequeña
TéVariable
Bebida energéticaVariable según producto

Estos valores son únicamente orientativos.

Y esto explica por qué decir simplemente “una taza de café” no es suficiente para calcular la cantidad de cafeína que ha consumido una persona.

¿El café descafeinado es adecuado para niños?

El café descafeinado contiene mucha menos cafeína que el café normal, pero no significa que no contenga absolutamente nada. Además, que tenga poca cafeína no convierte automáticamente al café descafeinado en una bebida necesaria para un niño.

Para un adulto que quiere reducir la cafeína, el descafeinado puede ser una alternativa muy interesante. En el caso de los niños, sin embargo, no existe una necesidad de introducir el ritual del café. Si un adolescente quiere probar el sabor del café, puede ser una opción con mucha menos cafeína que un café convencional, pero siempre conviene valorar el consumo global de cafeína.

pérdida de aroma del café

¿Qué efectos puede tener la cafeína en niños y adolescentes?

La sensibilidad a la cafeína es diferente en cada persona. En niños y adolescentes, un consumo elevado puede provocar diferentes efectos. Entre ellos:

  • Nerviosismo. La cafeína puede aumentar el estado de alerta y provocar sensación de inquietud.
  • Problemas para dormir. Es uno de los efectos que más interesa vigilar. Tomar cafeína por la tarde puede dificultar que un adolescente se duerma a la hora habitual.
  • Dolores de cabeza. Algunas personas pueden experimentar dolor de cabeza después de consumir cafeína, especialmente si existe sensibilidad individual o si se producen cambios bruscos en el consumo habitual.
  • Palpitaciones. Una cantidad elevada puede provocar sensación de corazón acelerado en algunas personas.
  • Molestias digestivas. El café puede estimular el aparato digestivo y algunas personas pueden experimentar molestias.

Si un niño o adolescente presenta síntomas importantes después de consumir cafeína, es recomendable consultar con un profesional sanitario.

¿El café afecta al sueño?

Sí. La cafeína puede interferir en el sueño, y esto es especialmente importante durante la adolescencia.

Un adolescente puede pensar que una taza de café le ayuda a estudiar durante más tiempo, pero si se consume demasiado tarde puede hacer que posteriormente le cueste conciliar el sueño. Y dormir menos para estudiar puede terminar siendo contraproducente.

Por eso, si un adolescente consume café, es especialmente importante evitar utilizarlo como una herramienta para compensar de forma habitual la falta de sueño. El café puede aumentar temporalmente el estado de alerta, pero no sustituye el descanso.

¿El café puede sustituir al desayuno?

No. Una taza de café no sustituye una alimentación equilibrada.

En adultos es bastante habitual tomar café por la mañana acompañado de alimentos, pero durante la infancia y adolescencia las necesidades nutricionales son especialmente importantes.

El desayuno puede aportar energía y nutrientes a través de alimentos como:

  • Fruta
  • Cereales
  • Pan
  • Lácteos
  • Huevos
  • Frutos secos
  • Otros alimentos según las necesidades de cada persona

Por eso, si un adolescente toma café por la mañana, no debería convertirse en un sustituto habitual del desayuno.

¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

¿Qué otras bebidas contienen cafeína?

Una de las razones por las que es difícil controlar el consumo de cafeína es que no solo está presente en el café. También podemos encontrarla en:

  • Té. El té negro, verde y otras variedades pueden contener cafeína en cantidades variables.
  • Refrescos. Algunos refrescos contienen cafeína, por lo que conviene revisar el etiquetado.
  • Bebidas energéticas. Especialmente importantes en adolescentes porque pueden contener cantidades elevadas de cafeína.
  • Chocolate y cacao. El cacao contiene pequeñas cantidades de cafeína y otras sustancias estimulantes.
  • Bebidas de café preparadas. Algunas bebidas listas para consumir pueden contener una cantidad considerable de cafeína.

Por eso, cuando queremos saber cuánta cafeína consume un adolescente, hay que mirar todo el día, no solamente el café.

¿Qué pasa si un niño toma café accidentalmente?

Si un niño da un pequeño sorbo de café de forma accidental, no es lo mismo que consumir una cantidad importante de cafeína.

La respuesta dependerá de la cantidad ingerida, el tamaño del niño y la concentración de la bebida.

Si existe una ingestión importante de cafeína, especialmente si se trata de una bebida energética o un producto concentrado, o aparecen síntomas como vómitos, temblores, palpitaciones, confusión o un comportamiento inusual, se debe buscar atención médica.

No es recomendable intentar calcular por cuenta propia si una cantidad concreta es peligrosa basándose únicamente en el número de sorbos.

Ante una posible intoxicación o una ingesta importante, lo adecuado es contactar con los servicios sanitarios o un centro de toxicología de tu país.

¿Es diferente probar café que tomarlo habitualmente?

Sí. No es lo mismo que un niño pruebe un pequeño sorbo de café por curiosidad que convertirlo en una bebida habitual.

El problema principal aparece cuando el consumo de cafeína se convierte en una rutina y se suma a otras fuentes de cafeína. Por eso, no hay que alarmarse innecesariamente porque un niño haya probado un poco de café.

Lo importante es evitar que el café o las bebidas con cafeína se conviertan en una parte habitual de su alimentación durante la infancia.

Alternativas al café para niños y adolescentes

Si lo que buscamos es una bebida caliente para acompañar un desayuno o una merienda, existen muchas alternativas sin cafeína.

Por ejemplo:

  • Leche caliente
  • Cacao, teniendo en cuenta que contiene pequeñas cantidades de cafeína
  • Infusiones sin cafeína apropiadas para la edad
  • Bebidas calientes sin estimulantes

En adolescentes que simplemente quieren experimentar con el ritual del café, también puede utilizarse ocasionalmente una bebida con muy poca o ninguna cafeína, aunque siempre es importante comprobar los ingredientes.

Entonces ¿A qué edad se puede empezar a tomar café?

Si buscamos una respuesta sencilla, no existe una edad concreta en la que el café pase a ser automáticamente recomendable.

Las principales recomendaciones sanitarias coinciden en que niños y adolescentes deberían evitar o limitar mucho la cafeína.

Cuando se llega a la edad adulta, el consumo moderado de café puede formar parte de una alimentación normal para muchas personas sanas.

Pero incluso entonces, la cantidad adecuada dependerá de la sensibilidad individual y del resto de cafeína consumida.

Por eso es mejor hablar de consumo responsable de cafeína que establecer una edad mágica.

👉 Conoce más sobre el mundo del café en nuestro blog, con 2 post nuevos todas las semanas para que puedas seguir aprendiendo sebre este maravillos mundo

Café, adolescentes y redes sociales: ¿por qué se ha popularizado tanto?

En los últimos años el café se ha convertido también en un elemento muy presente en redes sociales. Cafeterías de especialidad, bebidas frías, cafés con leche, cappuccinos y preparaciones muy visuales aparecen constantemente en Instagram, TikTok y otras plataformas. Esto puede hacer que el café se perciba como una bebida asociada a los adultos jóvenes y adolescentes.

No hay nada malo en interesarse por el mundo del café, aprender sobre sus orígenes o disfrutar de la cultura cafetera. La cuestión es separar el interés por el café de la necesidad de consumir cafeína.

Se puede aprender sobre café, probar aromas, conocer diferentes métodos de preparación y disfrutar de la cultura cafetera sin necesidad de convertir la cafeína en una rutina diaria durante la adolescencia.

Conclusión sobre a qué edad se puede empezar a tomar café

No existe una edad concreta que podamos señalar como el momento exacto en el que todo el mundo puede empezar a tomar café.

Durante la infancia y la adolescencia, las recomendaciones sanitarias aconsejan evitar o limitar considerablemente la cafeína. Los niños no necesitan café en su alimentación y los adolescentes también deberían prestar especial atención a la cantidad total de cafeína que consumen.

Además, hay que recordar que la cafeína no solo está presente en el café. Té, refrescos, bebidas energéticas, chocolate y otros productos también pueden contribuir al consumo diario.

En los adultos, un consumo moderado puede formar parte de una alimentación normal, siempre teniendo en cuenta la sensibilidad individual y las circunstancias personales.

Y si eres un apasionado del café, no hace falta tener prisa. El mundo del café es enorme y hay muchísimo que descubrir antes incluso de preocuparse por cuántas tazas tomar.

Puedes empezar aprendiendo sobre los distintos tipos de café, sus orígenes, los métodos de preparación, los aromas y las diferentes formas de disfrutarlo.

Porque conocer el café también forma parte de disfrutarlo. ☕

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio